Científicos de la Universidad de Bergern,  Noruega han descubierto una nueva  especie de ganso o pato, aún no está confirmado, Garganornis ballmanni.

Esta especie se descubrió en Gargano, Italia. Esta región durante el período del Mioceno tardío, hace aproximadamente 5-7 millones de años,  formaba parte de un grupo de islas que estaban aisladas del continente.  Además en esta región se han descubierto otros fósiles de roedores, puercoespines de tamaños inusuales, una especie de ciervo y gran cantidad de especímenes de aves.

Meijer comenta que un colega pensó que se trataba de los restos fósiles de un mamífero debido a su gran tamaño aunque ya en el año 2013 había sido identificada como una gran ave. Sin embargo, este año se publicó un nuevo estudio científico más descriptivo del ave.

Este nuevo estudio ayuda a los científicos a confirmar el estilo de vida que llevaban estas aves. Garganornis  pertenece a la familia Anatidea, de la cual forman parte también los gansos, ocas, patos, cisnes  aunque era ciertamente de tamaño mucho mayor que las actuales aves que forman parte de esta familia. También se sabe que no era capaz de volar ya que los huesos de sus alas eran muy reducidos.

En la historia evolutiva se conocen otras especies de aves no voladoras, como el dodo (Raphus cucullatus), el kakapo o loro nocturno (Strigops habroptilus) y las aves elefantes (Aepyornithidae) y la moa (las aves no voladoras más grandes). Garganornis no es el único miembro de su familia que ha tenido esta clase de adaptaciones, hasta hace poco se conocían especies de aves no voladoras (gansos y patos) tanto en Nueva Zelanda como en Hawái.

Los científicos creen que esta ave era una especie herbívora, y que ocupaba el nicho que ocuparían mamíferos de medio y gran tamaño en tierra firme.  Por otra parte tampoco era la única especie de ave en la región, ya que en la misma había por lo menos dos especies más : el águila Garganoaetus  y una especie de búho Tyto gigante,  ambas aves de gran tamaño y voladoras. Se cree que el Garganornis formaría parte del alimento de estas aves y al mismo tiempo proveería de protección contra las mismas.

Como si eso no fuera suficiente, Garganornis  utilizaba sus alas como una especie de armas.  Se examinaron muy atentamente los huesos de la muñeca y se encontró con un pequeño  hueso carpiano que sobresalía, estos, son muy comunes en las aves, desde patos hasta palomas, pueden ser de tamaño grande o pequeño e incluso algunas puedan desarrollar elaboradas púas o espolones. Estas estructuras sirven para añadirle fuerza a los golpes con las alas.

Los científicos creen que estos les serviría para la lucha intraespecífica, tanto para disputarse territorios o hembras, tal como hacen algunas aves hoy en día.  Aunque también es posible que algún depredador recibiera algún golpe.

“Si uno mira a un cisne hoy en día, pueden ser aves muy agresivas” dice la investigadora principal, Meijer , al comentar su experiencia al crecer en su Holanda natal,  donde al acercarse mucho a esta  clase de ave,  la misma solía  ponerse en posición defensiva.

Si se compara la evidencia fósil con sus parientes cercanos de hoy en día, uno se puede hacer una idea de lo impresionante que podía llegar a resultar Garganornis.   Era un animal ciertamente muy grande aunque los científicos no están seguros si trata de una especia de pato, ganso o cisne. Este fantástico espécimen solía andar por las islas con una total actitud anátida.

Fuentes:

http://blogs.plos.org/paleocomm/2017/01/23/meet-garganornis-the-giant-flightless-weapon-winged-goose-from-ancient-italy/

http://rsos.royalsocietypublishing.org/content/4/1/160722

 

 

 

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