Estos animales vivieron en el período conocido como el Pérmico hasta el Cretácico inferior.

Uno podría decir que los animales de este período eran bastante extraños, la mayoría eran grupos de seres de lo que más tarde evolucionarían por ejemplo: cocodrilos, tortugas e incluso mamíferos.

Algunos de estos incluyen a los dicynodontos, se podría decir que son una especie precursora de los mamíferos y  a pesar de tener una apariencia bastante ‘reptiliana’, como se mencionó anteriormente,  están más emparentados con los mamíferos que con los reptiles. Los dicynodontos tenían un aspecto raro, eran como un cruce entre una tortuga y un oso salvaje.  Tanto a los dicynodontos como a los mamíferos se los agrupa en un grupo importante, conocido como las sinápsidos, incluso los humanos somos sinápsidos, por lo que este grupo vendrían a ser como unos parientes bastantes lejanos.

Dentro de este grupo de dicynodontos, recientemente investigadores han descripto una nueva especie: Bulbasaurus phylloxyron.

Pero su nombre no tiene nada que ver con el famoso bichejo de Pokemón, más bien se lo nombró de ese modo debido a la forma bulbosa de su hocico.

“Hoy en día, no hay ningún animal parecido a ellos,  pero se puede decir que su momento fue un grupo muy exitoso de herbívoros” comenta el investigador principal Christian Kammerer del Museo  de Ciencias Naturales de Berlín.

Los especímenes fueron recolectados por  Roger Smith del Museo Iziko de Sudáfrica y la Universidad de Witwatersand. Mientras estaban de visita en el Museo de Iziko, Krammerer y su equipo  notaron algo inusual en los especímenes de estos sinápsidos.

En efecto, lo que llamaba la atención eran sus  colmillos. Bulbasaurus tenía unos enormes colmillos comprados con otros animales que vivieron en aquella época. Al respecto Krammerer comenta “Sabía que estos cráneos no pertenecían a ninguna de las especies habituales, sus colmillos eran muy grandes comparados con otros dicynodontos  con los cuales coexistieron”.

Bulbasaurus no era un peso pesado dentro de su grupo, con un cráneo que llegaba a los 16 cm de largo, tenía el tamaño de un perro de tamaño  mediano. Sus colmillos eran muy largos, demostrando que incluso los dicynodontos más pequeños podían poseer colmillos grandes.

Bulbasaurus es el miembro más antiguo dentro del grupo de dicynodontos conocidos como los geikia, esto es importante pues ayuda a completar el registro fósil de estos animales. Este problema se conoce como “linaje fantasma”, donde se sabe que un grupo de organismos  debió estar presente en un determinado tiempo pero aún no se encontraron registros fósiles.

El descubrimiento de este espécimen es maravilloso, pues ayuda a completar el registro fósil y a conocer más sobre estos animales, también es una tarea que lleva tiempo.  Krammerer comenta que los cráneos de dicyodontos tienden a parecerse y que si uno no es especialista en la materia  uno tiende a pasar por alto ciertos rasgos que los diferencian.

La investigación de Krammerer y su grupo remarca la importancia de seguir investigando, preservar estos especímenes dentro de colecciones y la importancia de la taxonomía para comprender mejor  la evolución de la vida.

Fuentes:

http://blogs.plos.org/paleocomm/2017/01/31/synapsida-gotta-catch-em-all/

https://peerj.com/articles/2913.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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