Una nueva investigación, sugiere que un reptil volador, con una envergadura aproximadamente de  10 metros pudo haber sido el depredador dominante en la antigua Rumania.

Los paleontólogos examinaron  unas inusuales vertebras del cuello de un pterosaurio y creen que pudo haber sido un impresionante carnívoro y el depredador más importante que aterrorizó tanto a dinosaurios como a otros animales que vivieron en el Cretácico en Transilvania. Al mismo tiempo, es la primera evidencia de un gran depredador en esa región.

El doctor Mark Witton de la Universidad de Portsmouth y el doctor Darren Naish de la Universidad de Southampton, ambos en el Reino Unido, examinaron varios restos fósiles de la criatura conocida con el nombre de Hatzegopterx, el cual pertenece a la familia de reptiles voladores Azhdarchidae.

Por lo general los huesos tubulares del cuello de estas criaturas son extremadamente  largos, alrededor de los 2, 5 metros de longitud en las especies más grandes.  Sin embargo, los investigadores sugieren que el cuello del Hatzegopteryx  era  notablemente más corto y más fuerte, con una musculatura mayor. Otros restos del Hatzegopteryx  incluyen la articulación de la mandíbula que indica que tenía cráneo grande y unos huesos de las extremidades reforzados. El doctor Witton sugiere que tanto las proporciones como los refuerzos estructurales en todos elementos no se parecen en nada a otras especies de azdárquidos, por lo que el Hatzegopteryx podría haber sido un poderoso y dominante depredador en la antigua Transilvania.

Además comenta  “La diferencia en las propiedades estructurales  entre los  huesos del cuello de los azdárquidos es sorprendente – se encuentran en una liga biomecánica diferente, al ser Hatzegopteryx  mucho más poderoso que nada que se haya visto en el registro.  Esto, junto a los cálculos que realizamos del largo del cuello y la masa muscular, sugiere que los azdárquidos gigantes podrían haber sido diferentes tanto en apariencia como en su forma de comportarse.”

Y a continuación agrega: “El largo y reforzado esqueleto y su poderosa musculatura habrían hecho de este pterosaurio un depredador formidable al acechar en praderas y bosques del Cretácico. Quizás habría sido capaz de atacar a animales grandes y vigorosos  para otros reptiles voladores, incluso podría haber acechado a otros gigantes.”

El doctor Witton comentó que el Hatzegopteryx  vivió en un peculiar ecosistema insular, donde muchos dinosaurios eran más pequeños o pertenecían a linajes extintos en el resto del mundo Cretácico.  “La Transilvania del Cretácico era un lugar extraño por un número de razones, las cuales incluyen el hecho de que no se han encontrado todavía otros predadores que vivieran junto a Hatzegopteryx, como dinosaurios carnívoros, a pesar de que se han recogido muestras durante siglos.”

De este modo la investigación  proporciona  algunas respuestas a este misterio de la vida en la Transilvania del Cretácico.

“Quizás sin grandes depredadores que compitieran con estos pterosaurios, esta isla proporcionaba una  oportunidad para los pterosaurios gigantes – que eran animales impresionantes –  para que se transformaran en los depredadores dominantes”  contó el doctor Witton.

“Los detalles más precisos de la ecología y el modo en que vivían los Hatzegopteryx  aún permanecen desconocidos pero estamos trabajando  con los fragmentos de los restos fósiles, pero la imagen que emerge del estilo de vida de estas criaturas es fascinante.  En algunos aspectos nuestros inesperados descubrimientos  resaltan lo poco que aún sabemos   acerca de estos animales.  Tenemos estos fósiles hace años, pero se necesitan hacer las preguntas adecuadas  y realizar las pruebas  de manera correcta para poder comprender su significado.  Las investigaciones futuras en pterosaurios gigantes y los continuos descubrimientos seguro nos sorprenderán.”

Fuentes:

https://peerj.com/articles/2908.pdf

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/02/170210131348.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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