Lurdusaurus fue un dinosario ornitópodo iguanodóntido, corpulento y fornido que quizás tenía algunos hábitos acuáticos, vivía cerca de las riberas de los ríos de los antiguos bosques. Se movía con lentitud en tierra, medía alrededor de 8 metros de largo y con un peso estimado más o menos de 5 toneladas.

Hace 115 millones de años, donde ubica el actual desierto del Sahara, antes era un bosque tropical ubicado en el ecuador. Tanto los lagos, ríos, pantanos y deltas estaban poblados por dinosaurios que parecían conocidos y que simultáneamente parecían extraños. Quizás el dinosaurio más inusual que se ha hallado aquí es el Lurdusaurus arenatus.

En aquel tiempo, el clima del área era similar a lo que hoy en día son las cuencas del Amazonas y del Congo. A diferencia de las selvas de hoy en día, las cuales están formadas por plantas con flores, en aquellas selvas del antiguo Níger, estaban formadas por coníferas similares a las araucarias y pinos budistas. Lurdusaurus vivió junto con otros dinosaurios como el Nigersaurus taqueti (un saurópodo) y  Ouranosaurus (un ornitópodo con una vela en su lomo), ambos hervíboros, así como también algunos carníboros como abelisáuridos, espinosáuriodos y carcharodontosáuridos. Mientras que los ríos estaban repletos de diferentes especies de peces y patrullados por cocodrilos como el Sarcusuchus.

Lurdusaurus era un gigante relacionado con el iguanodonte, conocidos de rocas un poco más antiguas en Europa. Las proporciones de sus cortos y robustos miembros muestra que Lurdusaurus se movía con lentitud en tierra mientras pastaba en zonas baja de conífereas y helechos en sotobosque. Recientemente,  el paleontólogo Tom Holtz observó que los miembros robustos y el gran estómago del Lurdusaurus sugiere un modo de vida semi-acuática, parecido a los hipopótamos acutales.

Cuando se descubrieron la pesada y corpulenta naturaleza del Lurdusaurus les recordó a los científicos a varios extintos. Como los grandes perezosos, que tenía un ancho estómago. El ancho estómago y el lomo plano se asemejan a de los dinosaurios acorazados conocidos como ankilosaurios. Aunque no podían depender de su velocidad para escapar de los depredadores, tampoco eran apocados. Como el iguanodonte tenía en su pulgar garras, las cuales ofrecía cierta protección con los cocodrilos en el agua.

El primer espécimen se descubrió en 1965 en el desierto de Níger, a ton sólo 100 metros del primer espécimen del Ouranosaurus. El esqueleto fue descrito e ilustrado por Souad Chabli en su tesis doctoral en 1988. Sin embargo, no se nombró formalmente a Lurdusaurus hasta 1999 cuando Philippe Taquet y Dale Russell publicaron una pequeña investigación que describía el espectacular espécimen, pero no contenía muchas ilustraciones.

A pesar de su extraña apariencia y sus hábitos inusuales, Lurdusaurus permanece aún sin ser conocido entre el público. Lamentablemente, el esqueleto casi completo nunca ha sido descripto ni ilustrado. Como resultado, la singular apariencia de Lurdusaurus no se aprecia lo suficiente. Se lo menciona raramente en discuciones técnicas y es casi nunca ilustrado por artistas. Afortunadamente, el esqueleto será pronto descripto e ilustrado, de esa forma Lurdusaurus podría darse a conocer entre el público como uno de los dinosaurios más extraños.

Fuente:

http://www.eartharchives.org/articles/lurdusaurus-river-dinosaur-of-the-ancient-sahara/

 

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